Durante las 12 campanadas que dan el paso del viejo al nuevo año, los españoles se comen 12 uvas, una por cada campanada. Son las llamadas uvas de la suerte. ¿Por qué “de la suerte”? pues, porque desde siempre la uva ha sido para el hombre un símbolo de abundancia, así se cree que comiendo las 12 uvas el año entrante traerá prosperidad.

A finales del siglo XIX, corría la costumbre, importada de Francia, entre la aristocracia de celebrar la entrada del año nuevo con 12 uvas, símbolo de los 12 meses del año, acompañadas de unas copas de champán, francés, claro. El pueblo para protestar por no poder festejar la entrada del nuevo año con manjares exquisitos, como lo hacia la alta sociedad, se manifestaba el 5 de enero armando broncas y jaleos en calles y plazas de la ciudad con el pretexto de ir a recibir a los Reyes Magos. El señor alcalde de Madrid, José Abascal, puso fin a esta tradición de las masas en 1882, dictando un bando dónde advertía a la población de ser castigada con una multa de un duro (=5pts.) si hacían alboroto o escándalo la víspera de Reyes. Por consecuencia las clases bajas de la ciudad no tuvieron más remedio que reinventarse su modo de protesta. Así que año tras año se fueron aglutinando las masas en la Puerta del Sol para, igual que los ricos, zamparse las 12 uvas de la suerte cuando sonaran las campanadas del reloj de la Casa de Correos, y así ironizar a la burguesía, no con champán francés, claro está, sino con caldos baratos, y los estómagos medio vacíos.

La noche de Reyes en La Puerta del Sol
La noche de Reyes en la Puerta del Sol
José Castelaro, 1839
óleo sobre lienzo, 67 x 97 cm
Museo de Historia de Madrid.

Esta costumbre popular de tomar las uvas en la Puerta del Sol está documentada desde 1897, tradición que no se interrumpió jamás, sino que se popularizó en el resto de España y en muchos países de Hispanoamérica. Se dio la coincidencia de que en el año 1909 hubo una sobre producción de uva en Levante, y el Gobierno, para ayudarles a deshacerse de ella, potenció la toma de las 12 uvas en todos los hogares de España. Así fue como la gran capacidad creativa del pueblo convirtió una costumbre aristocrática y burguesa en tradición popular.

Las doce uvas de la suerte se extendieron a otros países hispanoamericanos como México, Venezuela, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Perú, Colombia, Puerto Rico o Costa Rica.

Las campanadas de la Puerta del Sol son retransmitidas por Televisión Española, y es a través de ellas que esa noche todos los españoles, que vivimos, o coincidimos en el extranjero, nos unimos a esa tradición y a los nuestros para celebrar la entrada del nuevo año.

Aquí os dejo un vídeo de la Puerta del Sol en noche vieja con música de Mecano: