Bienvenidos a este rinconcito del español en Flandes. Esta bitácora pretende ser un pequeño espacio en Flandes donde se hable, se lea, se escriba y se aprenda el habla y la cultura hispánica, y así estrechar el vínculo que nos une. Pues, durante dos siglos hemos compartido historia y algo queda de ese trayecto en común. En aquellos tiempos Amberes era, sin duda, la ciudad más española de los Países Bajos, y creo que lo sigue siendo. No por nada el Caballero van Brederode llamaba a los amberinos con desprecio ‘sinjoren’, del español ‘señores’. Este apodo se les dio por su forma de vestir, su altanería, cortesía y finura.

Grammatica NebrissensisSiendo el español la segunda lengua más hablada del mundo después del chino, y también la segunda según su importancia después del inglés, tiene sus orígenes en el habla castellano, lengua latina nacida de una de las lenguas romances que los romanos dejaron en la península. El castellano se impuso a las otras lenguas romances en el siglo 15 por la importancia de Castilla en esa época. Castilla no solo era, por aquél entonces, el reino más poderoso de la Península Ibérica, sino que también había cargado con la gran parte del esfuerzo que supuso la Reconquista. En 1492 se escribió la primera gramática española de mano de Antonio de Nebrija con el título latino de “Grammatica Antonii Nebrissensis”. Fue el primer libro publicado sobre las reglas de una lengua romance. Esta publicación tuvo una gran importancia en la difusión del español, pues a partir de 1492 el imperio empieza a extenderse por buena parte del globo terráqueo.

España guarda en su seno la historia de la vieja Europa. Es la cuna de la mística cristiana, fundamento y motor de nuestra civilización, a donde los caminos del norte y sur se dirigían para alcanzar el fin de la tierra, el “Finisterre”, dónde encontraron al apóstol Santiago. En ella nació Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, y San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús y creador de los “Ejercicios Espirituales” que influenciaron la contrarreforma y el arte Barroco, y no olvidemos, Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores o dominicos, a principios del siglo XIII, que tan relevante papel desempeñaron en la evangelización del continente americano. En este trozo de tierra, más allá de los Pirineos, en el viejo confín del mundo conocido, es dónde lucharon las grandes civilizaciones por su hegemonía, y dónde se jugó el destino de la Europa que hoy conocemos. Por eso España siempre fue, y es Europa. Es esa “mano de tierra entre el Mediterráneo, el Atlántico y el Cantábrico que nos sustenta”, por decirlo con palabras de Unamuno, y no solo nos sustenta a nosotros, los españoles, sino que siempre sustentó a toda Europa, a toda la civilización occidental.